El primer legislador asiático nació en Guangzhou y es empresario en Rivera; busca “tender un puente” entre ambos países desde la política.
A principios del mes de setiembre, un hecho simple, pero a la vez histórico, ocurrió en el Parlamento uruguayo: por primera vez asumiría un diputado que viene del otro extremo del mundo.
A principios del mes de setiembre, un hecho simple, pero a la vez histórico, ocurrió en el Parlamento uruguayo: por primera vez asumiría un diputado que viene del otro extremo del mundo.
Su sueño lo llevó a integrar el equipo juvenil del Guangzhou Football Club, donde comenzó a entrenar a los seis años. Más adelante, formó parte de un programa de intercambio deportivo organizado por clubes de su país, similar al histórico “equipo Jianlibao”, que enviaba jóvenes futbolistas a distintos lugares del mundo para perfeccionarse.
En ese marco, viajó a Uruguay junto a otros jugadores del club Hainan, con el objetivo de aprender nuevas técnicas, mejorar su nivel competitivo y vivir la experiencia del fútbol sudamericano.
“Pensaba que podía llegar a jugar profesionalmente en Uruguay, pero por lesiones no pude continuar”, relató.
Aun así, alcanzó a jugar en Huracán Buceo, en Segunda División, y como juvenil en Peñarol, antes de que los problemas físicos lo obligaran a dejar la cancha. El país, sin embargo, volvió a ocupar su lugar y hoy es diputado suplente del Partido Colorado.
Jackie llegó a Uruguay en los años 2000. Como China no permite tener doble ciudadanía, tuvo que renunciar a su nacionalidad. Vivió casi una década en Montevideo antes de mudarse al norte, donde fundó una empresa de exportación de amatistas y ágatas , piedras emblemáticas de la región.
Como es de esperar, por las diferencias entre Oriente y Occidente, Jackie reconoció que adaptarse fue difícil . “Primero que nada, me complicó el idioma. El español es muy difícil y lo tengo que aprender todos los días “, dijo.
Sin maestros ni clases formales, aprendió español por una suerte de “ósmosis”. “Cuando llegué a Uruguay no tenía ningún maestro [de español], así que fui a la UTU de noche, donde esperaba afuera y copiaba cómo hablaba la gente. Anotaba los sonidos que decían, no las letras . Después, cuando regresaba a mi casa, iba escuchando la radio y al llegar miraba la televisión”, recordó.
El cambio cultural también lo marcó. “La comida es diferente. Acá hay mucho guiso y asado; allá es otra cosa”, contó. Pero lo que más lo sorprendió fue la calidez de la gente. “Tratar con los uruguayos fue muy fácil. Hay muy buen trato, son muy amables y tienen buena educación”, aseguró.
De las piedras a la política
El paso de Jackie a la política se dio desde el trabajo cotidiano. Como comerciante, visitaba barrios y hablaba con vecinos sobre los proyectos locales. “La mayoría en Rivera hablaba bien del Partido Colorado, porque tenía muchos proyectos para cambiar la ciudad”, relató. Fue así como conoció a Tabaré Viera, Marne Osorio y Richard Sander, referentes colorados del departamento, quienes lo integraron a su equipo político.
En 2025 asumió como representante nacional por el sector Vamos Uruguay, documentado en video por la página de humor político en Instagram Políticos nunca dijeron, quien le puso el apodo de “diputado Temu”.
Tan Meng asegura que ese día lo vivió con una mezcla de nervios y orgullo. “Frente a tantos legisladores sintió una presión enorme, pero también una gran determinación. No solo me represento a mí, sino a Rivera y a todos los que sueñan con un futuro mejor”, contó.
Hacer un puente
Su prioridad, dice, es fortalecer los lazos comerciales entre Uruguay y China. “Quiero hacer un puente, abrir puertas y generar fuentes de trabajo. Uruguay necesita inversión extranjera”, explicó.
En ese sentido, señaló que en Rivera “hay muy pocos empresarios chinos invirtiendo”, aunque sí en Artigas, sobre todo en el rubro de las piedras preciosas. De igual manera, profundizó en la idea de que el país debería fomentar más el turismo y la inversión en productos como la soja y el vino, “porque eso significa empleo y desarrollo”.
Además, prepara iniciativas sobre seguridad, violencia de género y mejoras salariales para maestros y policías. “Con mi fuerza sola no alcanza, hay que trabajar con un equipo y con los uruguayos todos juntos”, sostuvo.
Una muralla nos separa
En lo social, el colorado planteó que “hay muchos uruguayos que malentienden la cultura china ”, y ese es uno de los ejes que quiere trabajar, afín a su idea de construir ese “puente”.
“Sinceramente, en China se cambiaron muchísimas cosas. Somos un país libre como aquí . Reinan la democracia y la libertad. No hay ninguna diferencia entre uno y otro, casi”, opinó.
A su vez, consultado por las diferencias en las relaciones laborales, el diputado afirmó que hasta en ese tema “son casi iguales”. “Allá también trabajás ocho horas y te pagan si hacés extras. Lo que importa es que todos trabajamos para salir adelante. Somos iguales y vivimos con ese objetivo de luchar por lo familiar y vivir mejor nuestra vida“, concluyó.
Montevideo Porgtal: Foto: Portal de Montevideo – Por Felipe Capó
